domingo, 7 de noviembre de 2010

Malagueño en Kuala Lumpur, Selamat Datang ...



KUALA LUMPUR.

Selamat Datang, es lo primero que lees al llegar al aeropuerto internacional de Kuala Lumpur dándote la bienvenida. Nada más aterrizar sientes ese buen rollo que transmite su gente ya desde el aeropuerto para coger el tren rápido, el Klia Express que me lleva a Sentral Station (está bien escrito :) en el centro de la ciudad. Una vez llegado ahí tras 28 minutos exactos que dura el trayecto, ya la chica que me vendió el billete me lo quiso dejar claro desde el inicio, imagino para demostrar quizás lo eficientes que funcionan aquí. Me dispuse a coger el monorraíl que me llevaría hasta el hotel justo en frente de uno de los centros comerciales más grandes del país que lleva el nombre de la famosa plaza neoyorquina, Times Square. Al subir las escaleras mecánicas de la propia estación de tren me encontré con una pareja de Santander que acaban de llegar de Bali y ya me dijeron lo increíble que era la gente y el país en general. Me recomendaron que cogiera mejor un taxi que apenas me iba a costar unos pocos euros, 13 Ringings, que al cambio no llega a los 4 € y eso hice finalmente en lugar de coger el monorail. Lo curioso es que los taxis en el aeropuerto y la estación central son de “pre-pago”, si suena como los móviles lo se, pero es una manera la cual no te pueden engañar por lo que está bastante bien. Hay un lugar donde te acercas y le dices donde vas a ir, te lo calculan en kms y pagas por ello. Te dan un cupón y es el que le das al taxista para que te lleve al sitio, en mi caso al Meliá Kuala Lumpur.

Al llegar al hotel, no pude hacer nada por recuperar la reserva de la noche anterior por el retraso de overbooking de un día en Ámsterdam, perdí el regalo de una noche gratis al reservar otra que me hizo la cadena solmeliá como regalo de cumpleaños y que quise aprovechar en mi estancia en Kuala Lumpur. Pero finalmente como digo, no pude hacer nada aunque trataré que me lo reembolse el seguro que para eso están y que me saqué antes de salir para este viaje. Como compesación el “manager on duty” del hotel me dió una tarifa muy barata para quedarme una noche más como tenía previsto, además de ofrecerme upgrading con la posibilidad de estar en una habitación en “The Level”, la parte más chic del hotel e incluirme también el desayuno.

Lo primero que hice fue darme un buen baño con ducha de hidromasaje, aunque me moría de sueño. No quise dormir para tratar de amoldarme al cambio horario ya que las 7h más de diferencia horaria son realmente matadoras. Así que me dispuse a salir al centro comercial para comprarme una tarjeta prepago y así tener móvil local más un adaptador de enchufes. Después de darme una vuelta terminé en el Starbucks donde me pasó una cosa muy curiosa: Me pedí un sándwich con zumo de naranja y un capuchino. Cuando me terminé de comer el sándwich quise levantarme para acompañar al capuchino con un croissant y mi sorpresa fue que al mirar hacia atrás, para ver donde estaba sentado donde había dejado sobre mi mesa el capucchino en una de éstas típicas tazas de la marca del establecimiento donde me pusieron el café, desapareció ésta por arte de magia. Me acerqué y realmente flipé cuando me encontré a una señora de mediana edad detrás de una columna bien vestida con mi café vaciándolo en una botella de cristal que traía consigo y tratando de rellenarla con mi capucchino espumoso con doble de canela y chocolatito en polvo … Al decirle qué estaba haciendo, la pobre señora se sintió como si la pillara con el carrito de los helados y es literal, porque se moría de la vergüenza. Fui a por otro café y la que me atendía se dio cuenta de lo sucedido y me dijo que no me preocupara, corría por cuenta de la casa. Acto seguido y sorprendentemente aparece la señora con el dinero en la mano para decirme que me paga el café … Le dije que no se preocupara que tranquila que ya lo había pedido. Imagino que fue un acto infantil de una señora cleptómana intuyo, por necesidad de apetecerle un café en ese mismo momento y llevárselo de allí a cualquier parte o lugar para tomárselo tranquilamente, porque iba bien vestida y nunca me dio la sensación en ningún momento de querer robarme un mero capucchino. Igual, quien sabe vió como le añadía su toquecito de canela extra y chocolate en polvo que te dan en ese tipo de lugares para que le eches a tu gusto. No pude hacerle foto, pero cuando la pillé infraganti fue un tanto cómico y tenía que haber sacado la cámara para grabar la cara que puso …

De ahí me fui al hotel a descansar, pero no conseguí dormirme hasta muy tarde porque el jet lag a pesar de apenas haber dormido me mataba ...

A la mañana siguiente no conseguí despertarme para el desayuno y eso que tenía unas ganas increíble pero no pude ser capaz. El horario del desayuno en el hotel es de 7:30 a 10:30, cosa que no entiendo ni siquiera cuando estamos en España o en cualquier país. ¿por qué no lo dejan hasta el medio día? Yo muchas veces me pongo el despertador para los desayunos cuando estoy en un hotel y después vuelvo a dormir si me he acostado tarde la noche anterior. En este caso no era exactamente por eso, pero ¿quién se va a levantar a las 12:30 de la media noche hasta las 2:30 de la mañana para desayunar con estas 7h de diferencia? Pues eso, que me lo perdí … Finalmente me desperté muy tarde, tipo las 11 (4 de la mañana en España) para aprovechar el día e ir a las Torres Petronas porque por la tarde noche había quedado con mi amigo Sean para ir a su casa y luego a una fiesta donde celebraban la navidad hindú “Happy Deepavali” …


Subir a las Petronas tienes que madrugar para coger entradas pronto porque dan un nº limitado al día para subir a lo más alto y se agotan muy pronto. Espero hacerlo cuando regrese la semana que viene porque sinceramente no me quedaban ganas ni fuerzas para hacer colas a eso de las 7 de la mañana. Lo que sí se podía hacer hasta las 4 de la tarde es subir a la pasarela "skybridge" por apenas 10 Ringings que es como unos 2'20 € . No estuvo mal subir hasta el piso 41 que es donde se encuentra la pasarela que une ambas torres, pero tampoco era gran cosa.

Sean es el productor de aquí con el que hice la campaña de Maxis y Astro tv con Leo Messi para Malasia y que filmamos en Barcelona. Su productora es la que me representa como director en este increíble país. La fiesta hindú era como si me hubiera transportado a la India, almenos esa fue la sensación aunque nunca haya estado allí aún. La gente era super amable y trataban que estuviera todo el tiempo bien sin que me hiciera falta de nada en ningún momento. La comida muy buena, pero empecé a sudar más que los pollos en feria, y es que a pesar de tener el cuerpo acostumbrado cuando voy a México, el “pique” era extremadamente fuerte, aunque realmente todo muy bueno. De allí Sean me llevó a mi hotel ya que él se iba a casa con su familia y yo que me dormía por el camino con la sensación de que condujera el coche porque aquí se hace por la izquierda, y me daba unos sobresaltos que ni pa qué …


Antes de llegar al hotel me recomendó ir a un lugar a tomarme una copa, y aunque estaba más cansado que el Papa en su propia misa, y es que tener que leer la cantidad de tonterías y el debate generado en su visita a España me produce hastío y a la vez carcajadas como la del video del link que acabo de poner aqui :)) Bueno sigo con lo mío, al final ná, decidí coger un taxi e ir al Hotel Regency donde en la azotea estaba situado espectacularmente el Luna Bar. Me pareció algo realmente increíble, una disco con 2 ambientes y piscina incluida con parte de fumadores y no fumadores y unas vistas espectaculares de la ciudad. El precio de la entrada con copa fue de unos 50 Ringings que es algo así como 11 € al cambio.

Una vez dentro me pedí un Havanna con zumo de naranja y muy poco hielo, aquí me acordé de la doctora de sanidad exterior insistente en no beber nada con hielo por el agua. Aunque lo hago cada vez que salgo fuera, sobretodo en países de relación riesgo-estómago por el agua, evito beber hielo. Pero ahí estaba yo más feliz que una lombriz con mi copita de havanna haciendo fotos del lugar.





De repente escucho a unos chicos hablando en español cuando éstos ya se marchaban del lugar, me presento y me dicen de ir a un lugar de encuentro de españoles en la ciudad llamado “Pintxos”. Les dije que acababa de pedirme la copa pero que más tarde pasaría por allí, me preguntó por mi número de móvil para así avisarme por donde estarían. Y eso hice, coger un taxi por 5 Ringings que apenas es 1’10€ para ir al lugar donde estaban junto con otro chico español y su novia Slovaka.



Carlos y Pedro, un madrileño y valenciano con aires pucelanos por haber vivido éste último en Valladolid en los últimos años antes de estar destinado en Chenai (India) por Renault en el diseño de motores de la marca. Carlos, consultor de una multinacional era amigo de Carlos e invitado por él a su casa este fin de semana ya que éste me contaba lo aburrido que era Chenai, donde sólo era trabajo y trabajo durante 14h al día, pero claro con un sueldazo de impacto. Carlos me empezó a hablar del país y su gente como economía emergente y de lo profesionales y buen trato en las relaciones de los Malayos.

En “Pintxos” donde puedes encontrar unos pimientos del piquillo, o una muy buena paella así como todos los productos de la tierra, me sorprendió ver bebidas como el “Whisky DYC”, el ponche Caballero o el Licor 43”, pura casta española con el Toro de Osborne por solera en la puerta de los servicios del lugar. El Restaurante-Lounge se convertía en lugar de copas donde unas chicas despampanantes malayas bailaban el reggetón. Después de allí la chica Slovaka nos recomendó ir a “Elixir” que está en la misma calle, Changkat Bukut en la zona de Bintang donde están los bares y restaurantes de moda en las noches de la capital malaya. El sitio es una espectacular disco donde te choca ver a las orientales bailar salsa aunque el lugar era más bien de escuchar todos los hits del momento con David Guetta hasta en la sopa pero buena música en general …

Terminamos la noche allí y yo de lo cansado que estaba ahora que me había calentado el pico tenía ganas de más marcha pero nada, a las 2:45 am, cierran todos los garitos y lugares así que cada uno pa su casa y eso hicimos. Con un corta-rollo y con el puntazo directamente pal hotel, en un taxi donde en el salpicadero sólo veía al gato del anuncio de “sabe a mixta” y me iba riendo yo solito ...


Al llegar al hotel me puse a buscar por internet un hotel y el billete que al día siguiente me llevaría a mi siguiente destino. El billete lo encontré en www.AirAsia.com por apenas 75 € ida y vuelta desde Kuala Lumpur .

Me puse el despertador para no perderme el desayuno, y eso hice. Por fín desayuné en el hotel, aunque luego me subí para seguir durmiendo otro ratito, antes de salir para el aeropuerto que me llevara a Langkawi.

Lo que me pasó es que al llegar al aeropuerto, yo que siempre voy justo con el tiempo, no calculé que entre una terminal y otra almenos había de 20 a 30 mins de distancia en bus interno y claro, pues por malos cálculos perdí mi avión a Langkawi. Así que nada, a lo “easy jet” europeo, pensé que me iban a clavar por tener que comprarme de nuevo el billete, pero no. Apenas fueron unos 25 € al cambio y salir 2h más tarde para la isla de Langkawi. En los mostradores de Air Asia conocí a unos argentinos que vivían en Nueva Zelanda y Australia buscándose la vida y recorriendo el país trabajando en los lugares que más le gustaran. También conocí a una chica inglesa super linda que iba con un amigo para Melbourne y al preguntarme, porque es lo típico que haces cuando conoces a alguien en un aeropuerto, a donde vas-de donde vienes, te prenguntan y preguntas. Pues le dije resumiendo un poco mi recorrido, al referirme a mi paso por Australia, me comentaba esta chica muy maja, que mejor Melbourne que Brisbane para cuando vaya por allí, Me presentó más tarde a su amigo y me dejó su correo deseándome buen viaje. Así que me pensaré si Brisbane o Melbourne a mi paso por el país de los kanguros.

Lo bueno de todo esto, es que siempre hay algo positivo, conocí a esta gente super maja y además encontré plaza para una de mis opciones favoritas de hotel en Langkawi, ya que a través del mail y por estar conectado desde la puerta de embarque a un wifi gratuito del aeropuerto, pude conseguir finalmente plaza para un lugar que ya estaba “fully booked” (frase típica en todo el viaje, es lo que tiene la aventura sin reservar antes nada previo, pero emocionante a la ves :), en los días previos. Finalmente ese lugar va a ser donde me voy a quedar estos dos próximos días en Langkawi, el Sunset Beach Resort por apenas 45 € / noche con desayuno incluido en la orilla de la playa.

Realmente me ha sorprendido para bien esta ciudad tan espectacular, sentado en la puerta de embarque del vuelo que me lleva a Langkawi desde la terminal CC de Kuala Lumpur, donde estoy escribiendo el relato que ya estoy terminando en pleno vuelo en la hora y poco que dura el trayecto.

Por cierto, lo de“callomalayo” es pura leyenda urbana y mentira podría …

;D

4 comentarios:

Jenny dijo...

Lo del garito de pinxos lo había viste en españoles por el mundo, el toro e la pared alucina, los bellos de punta jiji, pero lo mejor Daniel, el gato del taxi jajaja
Sigue disfrutando........Muak

d@nidog dijo...

Has visto eh? Sabe a MIXTA !!!! Grx wapi ... Ahora mismo acabo de parar a comer un "argo" aprovechando que empezaba a diluviar y como voy en moto.Aqui lo de llover en plan tromba de agua y parar al ratito es muy normal. Hace calor y te secas muy rápido. Aprovechando el wifi de otro Starbucks q hay x aqui en unos de los puertos de la isla de Langkawi, me estoy tomando otro capuchino a tu salud Jenny. Voy para la parte norte de la isla ahora que paró de llover, mmmmmmuack !!!!!!!

Salvador Méndez dijo...

Divertidísimo Dani. ¡¡Muchas gracias!! Me mola esto de viajar gratis. Tu te chupas el jet-lag, corres con los gastos y yo disfruto como un mono malayo desde mi casa. Un abrazo.

d@nidog dijo...

Muchas gracias Rorro, mañana más sobre Langkawi aunque ya en Phuket ... En estos días subo las fotos pendientes a FB :) Un abrazo y gracias por tus palabras.

;D